miércoles, 2 de mayo de 2007

3 de Mayo: Hallazgo de la Santa Cruz Año 326 Antigua devoción de los mil Jesús




Una canción religiosa dice: "Venid oh cristianos - la cruz veneremos - la cruz recordemos - de Cristo Jesús…"

Tengamos siempre en nuestras casas la Santa Cruz. Un crucifijo que nos recuerde lo mucho que Jesús sufrió por salvarnos. Y ojalá besemos de vez en cuando sus manos y sus pies. Así lo hacían siempre los santos.No nos acostemos jamás ni nos levantemos ningún día sin hacer la señal de la cruz, bien hecha, despacio, desde la frente hasta el pecho y del hombro izquierdo hasta el derecho, y pronunciando los tres Santísimos nombres del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Esto trae bendición y muchos favores celestiales, y aleja al demonio y libra de muchos males y peligros.

Oracion: Por la Señal de la Santa Cruz de nuestros enemigos, líbranos Señor, Dios Nuestro.En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amen

Breve Historia

¡Con este signo vencerás!

Cuenta el historiador Eusebio de Cesarea que el general Constantino, hijo de Santa Elena, era pagano pero respetaba a los cristianos. Y que teniendo que presentar una terrible batalla contra el perseguidor Majencio, jefe de Roma, el año 311, la noche anterior a la batalla tuvo un sueño en el cual vio una cruz luminosa en los aires y oyó una voz que le decía: "Con este signo vencerás", y que al empezar la batalla mandó colocar la cruz en varias banderas de los batallones y que exclamó: "Confío en Cristo en quien cree mi madre Elena". Y la victoria fue total, y Constantino llegó a ser Emperador y decretó la libertad para los cristianos, que por tres siglos venían siendo muy perseguidos por los gobernantes paganos.

Escritores sumamente antiguos como Rufino, Zozemeno, San Cristótomo y San Ambrosio, cuentan que Santa Elena, la madre del emperador, pidió permiso a su hijo Constantino para ir a buscar en Jerusalén la cruz en la cual murió Nuestro Señor. Y que después de muchas y muy profundas excavaciones encontró tres cruces. Y como no sabían cómo distinguir la cruz de Jesús de las otras dos, llevaron una mujer agonizante. Al tocarla con la primera cruz, la enferma se agravó, al tocarla con la segunda, quedó igual de enferma de lo que estaba antes. Pero al tocarla con la tercera cruz, la enferma recuperó instantáneamente la salud. Y entonces Santa Elena, y el obispo de Jerusalén, Macario, y miles de devotos llevaron la cruz en piadosa procesión por las calles de Jerusalén. Y que por el camino se encontraron con una mujer viuda que llevaba a su hijo muerto a enterrar y que acercaron la Santa Cruz al muerto y éste resucitó.Por muchos siglos se ha celebrado en Jerusalén y en muchísimos sitios del mundo entero, la fiesta del hallazgo de la Santa Cruz el día 3 de Mayo.


Antigua Devoción de los mil Jesús

Esta devoción consiste en invocar el nombre de Jesús mil veces para derrotar de las
casas a las huestes del mal. Como testimonio del triunfo del bien sobre el mal se hace una
cruz de madera o de ramos de olivo y se conserva todo el año en la casa. El nombre de
Jesús significa Salvador. Éste viene del cielo. A san José se lo manifestó un ángel en
sueños (cfr. Mateo 1, 21) y a la Santísima Virgen, el arcángel Gabriel en el momento de
la Anunciación (cfr. Lucas 1, 31-33).

El poder de intervención y la majestad temible de este nombre es milagroso, porque está
sobre todo nombre y ante él se arrodilla todo ser, en los cielos, en la tierra y en los
infiernos.

Para venerar este nombre sagrado, se hace un altar pequeño, con una cruz en el
medio, dos velas, flores y un poco de agua bendita. Se escribe una carta pidiéndole al
señor por los méritos de su Pasión, para que no falte nada de lo necesario en los hogares
y se pide un favor especial. Al final del rezo se quema.

En una vasija se ponen 20 granos
de maíz o fríjol o piedras para contar el número de Jesús rezados.
Podemos rezar los mil Jesús con el rosario, de la siguiente manera:

Nos persignamos. Por la señal de la santa cruz...

En silencio pedimos la gracia que se quiere.

Rezamos el Acto de Contrición y el Padrenuestro.

Al empezar la decena de la camándula se dice: “Santísima cruz de mayo, mi abogada has
de ser, en la vida y en la muerte me has de favorecer. Si a la hora de mi muerte el demonio
me tentare, le diré: Satanás, Satanás, conmigo no contarás ni tendrás parte en mi alma,
porque el Día de la Santa Cruz dije mil veces Jesús”.

Se pasan todas las cuentas del rosario diciendo Jesús, Jesús, Jesús... (50 veces) y cuando
haya terminado de contar un rosario completo con un granito se va sumando y se dice
un Gloria, un Padrenuestro y la oración inicial. Y se vuelve a repetir hasta que se acaben
los granitos.

Cuando se hayan contado los 20 rosarios, se terminan los mil Jesús.

Oración final:

Te adoramos, oh, Cristo, y te bendecimos, que, por tu Santa Cruz, redimiste al mundo.
Jesús, Jesús, Jesucristo.
Jesús, mi Jesús por siempre.
Jesús, Jesús en mi vida, Jesús, Jesús en mi muerte.
Dulce Jesús, sé mi Jesús y sálvanos.

Oremos:
Oh, Dios, que, al recordar hoy el descubrimiento de la verdadera cruz, renovaste los
milagros de tu pasión, concédenos que por el valor de aquel sagrado leño de vida
alcancemos eficaz socorro y ayuda del cielo para la vida eterna.
Por nuestro Señor Jesucristo, que contigo vive y reina por los siglos de los siglos.
Amen.
Bendición final con agua bendita: El Señor esté con vosotros.
Respuesta: Y con tu Espíritu.
La bendición de Dios todopoderoso, del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
Se puede terminar con un canto.